Migraciones

Migración : Del lat. migratio, -ōnis. 1. f. Viaje periódico de las aves, peces u otros animales migratorios. 2. f. Desplazamiento geográfico de individuos o grupos generalmente por causas económicas o sociales. 3. f. Inform. Paso de los programas, archivos y datos de un sistema desde una determinada plataforma tecnológica a otra diferente. 4. f. Quím. Desplazamiento de una sustancia. (RAE)

Entrevistamos a Armando Agüero, peruano de nacimiento, vive en Sevilla ya desde hace más de veinte años. Lidera el equipo de Ciudadanía y participación de la Asociación Claver SJM, donde también trabaja en el de Fronteras y CIE (Centros de Internamiento para Extranjeros), coordinando el grupo de CIEs de Andalucía. Claver SJM se incluye a su vez en la red estatal del SJM (Servicio Jesuita al Migrante) y trabaja por la defensa de los derechos de las personas migrantes.

Nuestro entrevistado asesora, a partir de su experiencia profesional como abogado y politólogo, y también personal, como migrante, a estas personas en su llegada a nuestro país. Nos habla de cómo las migraciones modelan nuestras sociedades, de las diferentes maneras que hay de gestionar este fenómeno y de las personas migrantes como sujetos políticos.

La interesante conversación con Armando nos deja con numerosos interrogantes sobre los que reflexionar, datos a los que darle vueltas. Las rutas migratorias y las fronteras que llevan históricamente dando forma y condicionando las relaciones entre habitantes y países, han encontrado en la globalización su máximo exponente. A día de hoy ya se nos hace imposible mirar a nuestra sociedad sin encontrar en ella, riqueza y diversidad cultural.

Nosotros mismos, emprendemos viajes en busca de futuros mejores a puntos del mapa que nos pillan algo lejos de casa y acabamos dejando un granito de arena, algún valor diferencial en esa otra sociedad en la que aterrizamos. España no es una excepción, como tampoco lo es Andalucía. En Andalucía, la población inmigrante representa un 7.7% del conjunto de la población empadronada según los últimos datos del Observatorio Andaluz de las Migraciones, este dato crece hasta alcanzar un 12.96% si miramos a España.

Pero, como bien apunta Armando, no se trata de ser sociedades emisoras o receptoras de personas migrantes. Se trata de convertir a nuestras sociedades, en unas de acogida de quienes llegan para diseñar una nueva vida lejos de donde nacieron. Parece que los flujos de personas, por mucho empeño que pongamos en hacer crecer nuestras vallas y muros, no cesarán. La globalización en la que acordamos desarrollarnos, no contempla tal opción.

De estas personas que toman la valiente decisión de hacer las maletas, tenemos mucho que aprender. De la riqueza de esta mezcolanza han surgido históricamente lo más disruptivos pasos hacia el progreso. Además, solo desde la acogida tolerante y consiguiendo una verdadera integración estaremos luchando contra esa violencia que, nuestro experto explica, se ha comprobado que se puede acumular hasta tomar incluso forma física en casos extremos.

El miedo y el rechazo nos impedirán avanzar como sociedad, ya lo decía Drexler

Lo mismo con las canciones, los pajaros, los alfabetos
Si quieres que algo se muera, déjalo quieto

Si os apetece seguir ahondando en este debate, Armando se ha unido a La Politeia para recomendaros sumergiros en las siguientes historias:

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Grupo de chicos posa para una selfie en el paseo marítimo de la ciudad fronteriza de Nador (Marruecos), febrero de 2018. Nerea Larrinaga.

¿Qué opinión te merece este espacio que hemos dedicado al fenómeno migratorio?, ¡queremos escucharte!

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